El misterio de las hermanas Fox

Pocas personas han influido de manera tan significativa en el mundo del Espiritismo como las hermanas Kate y Maggie Fox las cuales, ya desde niñas, daban muestras de poder comunicarse con entidades “de otros planos”.

La familia Fox llegaba al pequeño y apacible pueblo de Hydesville (Nueva York) a finales del año 1847, para instalarse en su recién adquirida casa de campo. Durante sus primeros meses de estancia las cosas parecían ir bien, al menos dentro de lo normal. Poco después, la tranquilidad de la familia se vería turbada por unos extraños golpes secos (que hoy en día los espiritistas denominan “Rap“) y que parecían producirse de manera intencionada en presencia de las pequeñas Kate y Maggie (de 6 y 8 años de edad).

La intranquilidad de la madre se convertiría en miedo al ver a su hija Maggie exclamar: ¡Eh tu, patas de cabra, haz lo que yo hago! y a continuación escuchar aquellos extraños golpes después de cada chasquido de dedos que efectuaba la niña, como si la acompañara.

Ante esto, la madre decidió poner a prueba el fenómeno pidiendo a aquel “ente” que le dijera las edades de las niñas y escuchó tres series de golpes, primero 8 (los de Maggie), luego 7 (los recién cumplidos de Kate) y un 3. La señora Fox, quedó completamente convencida del fenómeno, ya que una hija suya había muerto al cumplir los 3 años. Unos días después preguntó a aquel ser si era un ente vivo, a lo que no obtuvo respuesta.

A partir de esto, la fama de las pequeñas fue en aumento. Portadas de periódicos y revistas, fueron recibidas por lo más selecto de la alta sociedad e incluso de la política. La mayoría de los investigadores paranormales de la época, a pesar de que no las consideraban como Mediums (en el sentido más amplio), sí estaban de acuerdo en que las hermanas Fox tenían algún tipo de habilidad natural para comunicarse con entidades de otros planos, y recibir las respuestas en forma de “raps”.

Para la nación más avanzada en cuanto a investigación científica del momento, Kate y Maggie eran un misterio que no se podía explicar, y durante 40 años vivieron en medio del reconocimiento y la admiración del mundo entero. Eran la prueba viviente de la existencia de algo mas allá de nuestra realidad tangible.

Pero la gran decepción vendría en 1888, cuando las hermanas Fox declararon en el New York Herald que el espiritismo era una maldición que Dios había puesto en su contra y que todo era mentira. Admitieron que desde niñas, habían desarrollado la habilidad de chasquear los dedos de los pies, perfeccionándola con el paso de los años y que al principio sólo era un juego (alentado por el efecto que provocaban en los mayores) pero que, llegado un punto, ya no fueron capaces de reconocer el engaño.

Es curioso que, durante los 40 años que duró dicho fraude, ningún investigador (ni paranormal ni científico) pudiera encontrar la más prueba de trampa. Aunque ellas mismas lo admitieron, hoy en día siguen siendo citadas como uno de los casos más

importantes en la historia del espiritismo.

 

Fuente texto: https://sobreleyendas.com

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La nube misteriosa

Tres soldados afirmaron ser testigos de la extraña desaparición de un batallón entero en 1915. La historia se dio a conocer 50 años después de la infame batalla de Galípoli de la Primera Guerra Mundial. Los tres soldados dijeron que observaron claramente como el batallón del Regimiento Real de Norfolk marcharon hasta una colina en Suvla Bay, Turquía. La colina estaba envuelta en una nube de baja altitud, donde los soldados ingleses marcharon directamente sin dudarlo. Nunca se volvió ha saber del batallón. Después de que el batallón entrara en la nube, la misma se levantó lentamente de la colina para desaparecer. Cuando la guerra acabó, el gobierno británico exigió a Turquía devolver el batallón capturado. Los turcos insistieron, sin embargo, que no habían capturado a ningún batallón en la colina en Suvla Bay.

Fuente texto: http://www.mundoesotericoparanormal.com

Nancy Bowen

Corría el otoño de 1929, cuando dos mujeres pertenecientes a la tribu india Séneca, estaban sentadas una frente a la otra con un tablero ouija entre ellas en la Reserva Cattaraugus en el estado de Nueva York. A un lado Lila Jimerson, de 36 años, al otro, Nancy Bowen, de 66, que buscaba con desesperación el contactar con su recientemente fallecido esposo.

Había sido una muerte inesperada y sorpresiva, que dejó a Nancy llena de interrogantes a los que quería dar respuesta. Pronto los huesos que usaban como marcador comenzaron a deslizarse por el tablero diciendo ser Charlie Bowen, y un mensaje comenzó a repetirse: Me mataron, me mataron, me mataron… ¿Quién lo hizo? , preguntaron las mujeres. Clotilde…. fue la respuesta, a la vez que añadía una dirección.

No había pasado ni medio año, cuando Clothilde Marchand, de 53 años, la esposa de un reputado escultor abría la puerta de su casa.

Un brazo la sujetó desde detrás, a la vez que la otra mano le introducía un pañuelo empapado en cloroformo hasta la garganta mientras la empujaban al interior. Clothilde se desvaneció sin opción a gritar a la vez que la puerta de su casa se cerraba. Nancy Bowen, de pie ante ella, abrió su bolso y sacó un martillo.

Nadie fue condenado por el asesinato, ni siquiera Nancy, considerando el jurado, que un influjo demasiado poderoso, la había conducido a tan horrible crimen.

 

Piedras voladoras

Benagalbón (Málaga) o Alcoy (Alicante) fueron algunas de las localidades donde “piedras voladoras” aterrorizaron a sus ciudadanos. Pero entre todos los casos el mas espectacular sucedió el 13 de agosto de 1935 en Valencia.

A ultima hora del día una decena de piedras impactaron en las instalaciones del antiguo teatro de verano situado en la calle Gran Via Marqes del Turia.

Pepita Diego, una de las coristas, fue una de las personas afectada por esta lluvia de piedras, hasta el punto que denuncio las agresiones sobrenaturales a la policía. La pedrea continuo varios días e incluso diferentes miembros de la compañía teatral, como el señor Selver o una de las componentes del conjunto La Margual, también resultaron heridos.

La desaparición de Ambrose Bierce

Ambrose Bierce nacio en Ohio en 1842, fue un escritor, periodista y editorialista estadounidense. Ambrose pertenecia a una familia de granjeros compuesta por los padres y trece hijos, el era el decimo de los hermanos y curiosamente todos los hermanos tenian nombres que empezaban con la letra A, seguramente por razones de fe.(sus hermanos y hermanas eran Abigail, Amelia, Ana, Addison , Aurelio, Augusto, Almeda, Andrew, Albert, Arthur, Adelia, y Aurelia).

Hasta el día de hoy, nadie sabe con certeza cuál fue el destino de Ambrose Bierce. Sólo existen conjeturas. Ambrose Gwynett Bierce se ganó el apodo de “El amargo Bierce” (Bitter-Bierce) a causa de su estilo sarcástico, crudo, que no ahorraba causticidad cuando el caso lo ameritaba. En 1913, un Ambrose Bierce ya septuagenario, abandonó la ciudad de Washington para recorrer los viejos campos de batalla de la Guerra Civil. En diciembre de ese año cruzó la frontera con México desde El Paso, que por aquellos años hervía con incontables escaramuzas. En la ciudad de Juárez se alistó como periodista en el ejército de Pancho Villa, y con él llega hasta Chihuahua, sitio donde su rastro desaparece por completo. Lo último que se sabe de él es una carta fechada el 26 de diciembre que llegó tras largos meses a manos de un amigo. H.P. Lovecraft, en su relato El que acecha en el umbral (The Lurker in the Threshold), conjetura sobre esta misteriosa epístola. Otros aventuran que Ambrose Bierce fue asesinado en el sitio de Ojinaga en enero de 1914. En un documento oficial de la época se anota la presencia de un “gringo viejo” en medio de la lucha, pero nada se dice de su muerte. El dato más plausible hay que buscarlo en las tradiciones de Sierra Mojada, donde el párroco local, un tal Jaime Lienert, atestigua que Ambrose Bierce fue fusilado en el cementerio de la aldea. Lo cierto es que nadie sabe cuál fue el destino final de Ambrose Bierce, y mucho menos dónde lo encontró. A modo de profecía, el propio Bierce señaló los peligros de su viaje en una carta fechada el 1 de octubre de 1913, con una dosis de sarcasmo que refleja perfectamente su naturaleza: Adiós. Si oyes que he sido colocado contra un muro mexicano y me han fusilado, por favor, comprende que me parece una manera excelente de salir de esta vida. Supera a la ancianidad, a la enfermedad, o a la caída por las escaleras de la bodega. Ser un gringo en México. ¡Ah, eso sí es eutanasia!.

El día en que los pájaros atacaron a las personas

El día en que los pájaros atacaron a las personas

Seguro que en alguna ocasión has visto la fantástica película “Los pájaros”, de Alfred Hitchcock. Basada supuestamente en un cuento corto de la escritora francesa Daphne Du Maurier, nos relataba la sobrecogedora historia de cómo un pequeño pueblo costero de E.E.U.U, se veía de pronto sumido en el brutal ataque de los pájaros hacia la población. Un maravilloso clásico del genio del suspense, que siempre consigue aterrarnos por muchas veces que la veamos. Pero ¿sabías que Hitchcock no sólo se basó en el libro de la escritora? ¿Sabías que lo presentado en la película ocurrió de verdad?

El verano de 1961, cuando los pájaros se volvieron contra los hombres

Era un viernes cualquiera en la Bahía de Monterrey, al sur de San Francisco. Un viernes del 18 de agosto de 1961 en que la gente, se preparaba para el fin de semana. Día de compras, paseos por la playa, juegos con los niños en los parques… un día de verano cualquiera donde el sol y la tranquilidad lo inundaba todo. Pero algo ocurrió.

De pronto, los medios de comunicación del país empezaron a informar de algo inexplicable. “Las gaviotas se han vuelto locas” decían, “Están atacando a la población lanzándose contra niños y adultos como verdaderos kamikaces”. Nadie podía creer lo que se anunciaba por radio o lo que decían por la televisión de la época. Las gaviotas picoteaban con una fuerza desmedida a todo aquel que se cruzaba por su camino, rompían cristales, y entraban a las casas, causando un pánico abrumador e incomprensible. Las autoridades recomendaron a las gentes que buscaran refugio en sus casas y que no salieran bajo ninguna razón. El ataque duró todo un día. Al día siguiente, las personas volvieron a salir de sus hogares. Algunos heridos, otros aterrados, y todos con una expresión de pavor absoluto al ver los cuerpos sin vida de centenares de gaviotas por los suelos de la pequeña ciudad.

La inspiración de Alfred Hitchcock

Hitchcock no lo dudó. Llamó de inmediato a las autoridades desde su casa en Scott Valley y pidió un informe de todo lo ocurrido. Ya tenía material para una nueva película. Le atrajo la atención en especial el hecho de que se sucediera exactamente lo mismo que Daphne du Maurier relató en su pequeño cuento, una historia sobrecogedora a la que nadie podía dar explicación y que a él le brindó una oportunidad inigualable. Los periódicos dijeron que el ataque se debió a la niebla, una niebla espesa que desorientó a las aves. Pero a esta versión que nadie creyó, se le sumó otra aún más impactante. En la revista científica “Nature Geoscience”, se explicaba que el ataque de las aves se debió a la “toxina amnésica de los moluscos”. Se trata de un tipo de sustancia producida de forma natural por las algas rojas y que pasan a los moluscos y peces que se alimentan de estas algas. Cuando las gaviotas se alimentaron a su vez de estos peces, sufrieron un ataque en sus organismos que les produjo una gran agresividad, descontrol, confusión y, finalmente, la muerte.

El misterio de la llamada “La plaga del baile de 1518”

La plaga del baile de 1518

Mucho antes de los festivales de música la fiebre por el baile se apodero del pueblo. El gran misterio de la plaga del baile.

La historia de la PLAGA BAILE suena como algo salido de la ficción. En un día de verano en la ciudad de Estrasburgo, durante el año 1518, una mujer comenzó a bailar violentamente en la calle. El día se convirtió en noche, la noche se convirtió en la mañana, y ella todavía estaba bailando.

Pasada una semana otros 34 habitantes se habían unido…bailando como si estuvieran poseídos, sin parar y sin razón aparente.

Y pasado un mes, el número de bailarines había llegado a 400. La iglesia se puso en marcha y varios sermones religiosos fueron llamados a abordar la cuestión.

Los médicos fueron llamados para documentar el evento y tratar de encontrar una solución. Y al mismo tiempo, el baile empeoró. Muchos se enfermaron o murieron como resultado de los ataques de agotamiento, accidentes cerebrovasculares o del corazón.

Misterios del mundo e historias curiosas…finalmente, las autoridades decidieron que la única forma en que los bailarines se recuperarían, era con rezos y bailando… se construyeron salas de rezo y un escenario de madera para ellos. Se llevaron músicos para que no parecen siempre estuviesen en movimiento.

Numerosas teorías se han propuesto para la causa del suceso extraño, incluyendo el envenenamiento, la epilepsia, el tifus, la enfermedad psicógena masiva e incluso los rituales religiosos, pero a día de hoy aún no tenemos respuesta para este evento histórico en masa, verdaderamente increíble.