El Zapatero de Breslau

En 1591, un zapatero se quitó la vida en Breslau, Polonia, cortándose la garganta. Poco después, algunos habitantes del lugar empezaron a informar que la figura ensangrentada del Zapatero se les aparecía por las noches. El cadáver fue exhumado y sorprendentemente, el cuerpo no se había descompuesto. Para asegurarse, las autoridades desmembraron el cadáver, incineraron cada parte y arrojaron las cenizas al río. A partir de ese momento ya no se informó de más apariciones.

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Sangre en sus miradas

Su mirada frívola y diabólica, sonrisa extraña…

En su mano colgaba algo, se acercó a mí sin decir nada, solo sonreía, me percaté que no era normal y vestía como un payaso.

Unas risas empezaron a oírse, pero sabía que no estaban lejos, parecía salir de su monstruosa sonrisa, en su otra mano tenía un algo puntiagudo, las risas pasaron a ser un silencio tenebroso.

Solo veía su sombra alejarse, pero algo dentro de mí decía que no corriera, el miedo me traiciono, mis pies volaban por esa calle desolada, tratando de esquivar los postes, me sentía en una pesadilla…

Algo atacó mi espalda fue como un dolor débil, pero profundo…

Desperté, y vi que su cara estaba frente a mí, era… deforme.

Su piel estaba como quemada, y parecía reciente, pues sus llagas aún se llenaban de pus, no tenía su nariz completa, solo un orificio le ayudaba a respirar, dientes amarillos, y sus ojos negros convocaban al vació.

Tenía agarrados mis brazos con sus manos, solo me observaba, el pus caía encima de mi cara, sentía impotencia pues tenía fuerza para retenerme, esa fuerza sobrehumana que sientes cuando un demonio te visita…

Me desmayé.

Mis brazos, todo mi cuerpo…

No se movían.

Sus ojos empezaron a desaguar el líquido de sus venas, esa misma sangre que cayó en mi cara, hizo que girara, y me diera cuenta de lo horripilante que había a mí alrededor…

Cuerpos de mujeres jóvenes, algunas dormían en esas jaulas y otras colgaban descuartizadas en el techo húmedo.

El miedo me invadió nuevamente, intenté gritar, pero él me tapó la boca, todo era tan intenso tan horrible.

Me arrastró por el suelo, mi cuerpo pasaba por toda esa plasma que estaba en ese suelo, y los golpes de los restos de los huesos por donde me llevaba, me introdujo a esa celda oscura como su propia mirada.

Solo pasó un momento, y pude escuchar los gritos, en mi interior sabía qué ocurriría…

Gritos de dolor… de angustia, esas mujeres que nunca había conocido y nunca llegaría a conocer, pensé.

Algún día tendría que ser mi turno, morir a manos de ese ser al que no conocía y que me infundía un temor sobrenatural.

Creepypasta

Quien toca guitarra (suceso real)

Durante mi tiempo de estudiante, mi hermana se compró una guitarra para impresionar a un chico del que estaba enamorada.

Pero desafortunadamente ella nunca logró dominar el instrumento. Un día llegué a casa y al abrir la puerta de entrada escuché la guitarra. Me sorprendió mucho puesto que tocaba muy bien, cuando cerré la puerta, grité: ¡Anna, estás tocando genial! Ella no respondió y la guitarra no dejó de tocar.

Decepcionado porque ella simplemente ignoró mi cumplido, corrí a su habitación y grité, ¡Anna! ¿Cómo es que tocas tan bien la guitarra? Justo antes de entrar en su habitación, la música de la guitarra se detuvo de repente, abrí la puerta de su habitación y vi que estaba completamente vacía. La guitarra estaba encima de la cama. Entonces me entro mucho miedo, así que llamé su nombre otra vez, nadie respondió, corrí por toda la casa, pero nadie estaba en casa. Estaba absolutamente solo.

 

 

Pawel

Tenía 7 años cuando conocí a Pawel. Se apareció de pronto, estaba sentado en el pasto mirando a la nada cuando caminó frente a mí. Se quedó parado sin hacer nada.

Era un día nublado, mi familia había ido al hospital, ya que mi hermana había padecido un accidente en las escaleras.

Rara vez aparecía. No había visto su cara, siempre llevaba una máscara. Tampoco lo escuché hablar, y cuando le pregunté su nombre, él dibujó con el dedo las letras de su nombre en el vidrio.

Pero nunca me agradó mucho su compañía, era tenebroso. Solo se paraba ahí y me observaba por mucho tiempo. Se iba cuando escuchaba a alguien de mi familia acercarse. Lo peor de todo es que siempre que aparecía ocurría alguna desgracia.

Mi madre quedó en silla de ruedas, mi hermana se fracturó un brazo y mi padre quedó en coma. Y no solo con mi familia, muchos de mis amigos habían tenido terribles accidentes.

La última vez que apareció en mi casa, me acerque a él. Estaba en mi habitación.

-No quiero que vuelvas, ya has hecho demasiado daño-le dije algo molesto, pero una vibración en mi voz dejó notar el miedo. Hubo un momento de silencio.

-Solo faltas tú.

Al decir esto, estiró sus brazos en dirección a mí y me empujó por la ventana. Al momento en que caía se quitó la máscara. Pude notar una cara destrozada, sangrante.

Golpeé el piso bruscamente, fracturé muchos de mis huesos y los vidrios saltaron sobre mí. Tuvieron que operarme. Esa noche, Pawel apareció nuevamente frente a mi cama.

-¿Q-qué quieres…?

Me senté rápidamente, muerto de miedo. Lentamente se fue acercando a mí, y cuando estuvo lo suficientemente cerca, levantó un espejo que sostenía en su mano y lo posicionó frente a mí.

En ese momento me di cuenta de que mi cara era una réplica exacta del rostro de Pawel.

Fuente texto: http://es.creepypasta.wikia.com

David Carradine

El actor, conocido por su papel de Kwai Chang Caine en la serie de televisión Kung Fu, fue encontrado a los 72 años en su habitación de un hotel de Bangkok. El general de la policía metropolitana de la ciudad, señaló que el actor fue encontrado desnudo con una cuerda atada al cuello, otra a los genitales y ambas al armario. Al principio se creyó que fue un suicidio, pero la autopsia lo descartó por la forma en la que su cuerpo estaba atado, delatando que su muerte fue causada por asfixia autoerótica.

No había señales de pelea en la habitación del hotel y la habitación estaba cerrada por dentro. Tampoco había señales de magulladuras en el cuerpo. Parece que su muerte fue resultado de un accidente mientras se masturbaba, aseguraron las autoridades tailandesas. Pero, ¿estaba solo o alguien lo ayudó y se le fue de las manos?

Llamo para informarle

—¿Aló?

—Hola. ¿Karen Maitland?

—…Ella habla.

—Discúlpeme por llamar tan tarde. Es solo que… ¿conozco a su hija?

—¿Anna se encuentra bien?

—Ah, um… No, eh… su otra… Voy a la universidad comunitaria con Sarah.

—Ah… Ok, cielos. ¿En dónde queda?

—Chicago.

—¿Chicago?

—Jaja, asumo por su reacción que Sarah siempre ha tenido esa faceta de lobo solitario.

—Jaja, eh, sí, se podría decir eso… Pero bueno, me alegra oír que tiene amigos allá. ¿Puedo preguntar de qué trata esta llamada?

—Pues, de hecho estoy llamando para preguntarle si ha mantenido contacto con Sarah recientemente.

—Eh, no… en realidad no. Ella básicamente rompió el contacto hace un tiempo. Siempre le he dicho que si quería… No he cambiado mi número telefónico solo por si acaso, pero um… creo que ella… probablemente ya cambió el suyo.

—Lo siento. Eso… suena como algo que ella haría. Bueno, eh, a ver. Me disculpo por ser quien le cuente esto, pero Sarah ha sido reportada como desaparecida.

—¿Qué? ¿A qué te refie…? ¿Desaparecida? ¿Por cuánto tiempo?

—Eh, casi tres días.

—¿Tres días? Ok, um… Ok pero… ¿O sea, que está sucediendo, alguien la está buscando?

—Pues, ese es el asunto. No… No creo que nadie realmente la esté buscando. Es decir, ya sabe que a ella le gusta ser reservada… así que realmente no tenía ningún amigo cercano, y siempre fue un tanto propensa a… las ausencias. Es como si nadie lo notara. Se lo dije a la policía, pero apenas lo han investigado.

—Pero eso es… ¡Siempre fue un poco asocial! Eso no significa que no tienen que tratar… Escucha, ¿puedes decirme el nombre de tu campus? Tomaré un avión hacia ahí esta noche, puedo llegar para mañana por la mañana.

—Claro, es el campus Westgate. Solo llamaba para informarle, pero, honestamente, es… eh, es muy agradable oír que alguien se tome esto en serio.

—Por supuesto… Muchísimas gracias por haberme dicho… En verdad, en verdad lo aprecio.

—No, honestamente soy yo quien debería darle las gracias. He, um… He hecho esto unas cuantas veces en el pasado, pero… no es divertido si a nadie le importa.

—¿Perdón? ¿A qué te refieres?… ¿Aló?…

Fuente texto: https://creepypastas.com

Caso Cutún: uno de los fenómeno paranormales más impactantes de la Región de Coquimbo

En febrero de 1976, la tranquilidad de la pequeña localidad de Cutún, en la Región de Coquimbo se vio abruptamente quebrantada por un fenómeno que sigue llamando la atención de los investigadores de lo paranormal.

Pasadas las seis de las tarde, de uno de esos días de verano, el técnico agrícola, Nicasio Torres, corrió hasta la casa de uno de sus vecinos. Muy nervioso le contó que extraños fenómenos estaban ocurriendo en su casa. En medio de su evidente estado de pánico le contó que inexplicablemente “estaban lloviendo piedras desde el techo”. Su vecino no dio crédito a lo que le contaba y le pidió que se calmara y regresara a su hogar.

Pero los extraños fenómenos se siguieron registrando, por lo que Nicasio volvió a casa de su vecino al día siguiente. Pero en esa oportunidad tampoco tuvo la respuesta espera.

Fue sólo el tercer día cuando su vecino accedió a acompañarlo para ser testigo del suceso que lo estaba atormentando.

Hasta el lugar llegaron su vecino, Gabriel Orrego, su sobrino Ángel Orrego y un amigo de estos conocido como Manuel Rojo. Al ingresar a la casa todo estaba en completa normalidad, por lo que todos pensaron que sólo se trataba de algo imaginario del dueño de la casa. Ante ello decidieron retirarse.

Antes de hacerlo, Gabriel Rojo, decide salir de la casa y tomar agua desde el pozo que se encontraba en la parte posterior. Fue allí cuando al abrir la puerta, sintió como una pequeña piedra pasaba por sus pies e ingresaba a la vivienda. Ante esto y creyendo que se trataba de una broma, comenzó a lanzar garabatos al supuesto bromista. En ese momento, otra pequeña piedra cayó sobre su hombro.

Ante esto, junto al resto del grupo, salieron a explorar el lugar, pero no encontraron a nadie. Con el objetivo de encontrar una explicación a este suceso, se quedaron en la casa.

Fue así como se sentaron en la mesa de la vivienda y esperaron. Tras quince minutos se sintieron tres fuertes golpes sobre dicha mesa. Tampoco pudieron identificar el su origen por lo que quedaron perplejos. Al llegar la noche, y al no ocurrir más fenómenos extraños, el grupo decidió abandonar el lugar, pero, poco antes de hacerlo, son testigos de otro hecho impactante.

En el lugar se encontraba la esposa de Nicasio Torres, quien tenía en sus brazos a su pequeña hija. De pronto desde la pared cae un muñeco de trapo sobre el que la mujer clavaba sus agujas y alfileres de la costura. Luego, de manera inexplicable y ante de la mirada atónita de los presentes, el muñeco salto desde el suelo hasta el cuerpo de la pequeña. Luego, el muñeco salió brincando por una de las puertas que estaba abierta en ese momento.

Al día siguiente, el muñeco fue encontrado en el gallinero de la propiedad. Desde ese momento los fenómenos paranormales se siguieron incrementando. Puertas y ventanas se abrían de manera inexplicable, piedras, velas y misteriosos huesos de cavares seguían cayendo dentro de la vivienda, algunas noches se sentían ruidos extraños en la cocina y al día siguiente descubrían que el orden de la loza había cambiado, también se escuchaba molestos silbidos, y aparecían ráfagas de viento inexplicables y sólo dentro de la vivienda. Otro hecho inquietante tiene que ver con aparición de extraños rasguños en las paredes de las habitaciones. La actividad paranormal se incrementaba a medida que se acercaba la media noche.

Durante muchas noches se realizaron además sesiones de espiritismo donde participaron los más cercanos de la familia, una de ellas es Ruthy Chelme, quien fue testigo de los fenómenos ocurridos al interior de la vivienda.

Hasta el lugar llegaron varios investigadores de lo paranormal, también periodistas y muchos curiosos, pero hasta hoy nadie sabe a ciencia cierta qué fue lo que ocurrió en aquella pequeña localidad de Cutún, en pleno Valle de Elqui.

Fuente texto: https://www.lavozdelnorte